La Diputación Foral de Álava ha sometido a audiencia pública el anteproyecto de la Norma Foral del Impuesto sobre Estancias Turísticas, un nuevo tributo de carácter local que permitirá a los ayuntamientos alaveses gravar las estancias en alojamientos turísticos y destinar esos ingresos a la financiación de servicios públicos municipales.
El texto ya puede consultarse en el Portal de Transparencia Irekia y el plazo para presentar alegaciones y observaciones permanecerá abierto hasta el 18 de febrero. Se trata de un paso previo clave antes de que la norma continúe su tramitación y llegue a aplicarse en el territorio.
Un impuesto municipal adaptado a cada realidad local
El objetivo del nuevo impuesto es dotar a las entidades locales de una herramienta fiscal que les permita equilibrar el crecimiento del turismo con el mantenimiento de los servicios públicos, teniendo en cuenta la realidad específica de cada municipio. La Diputación subraya que no se trata de un gravamen uniforme, sino de un marco normativo que deja margen de decisión a los ayuntamientos.
El impuesto gravará las estancias turísticas por día o fracción, con o sin pernoctación, realizadas en hoteles, pensiones, apartamentos turísticos, campings, alojamientos rurales, albergues y viviendas de uso turístico.
Aunque el tributo recaerá sobre las personas que realicen la estancia, la gestión y recaudación corresponderá a los titulares de los alojamientos, que actuarán como sustitutos del contribuyente.
Cuánto se pagará y quién decide
El anteproyecto fija importes mínimos y máximos por unidad de estancia, diferenciados según el tipo y categoría del alojamiento. No obstante, serán los ayuntamientos, a través de sus ordenanzas fiscales, quienes determinen el importe final que se aplique en cada municipio, así como posibles bonificaciones o recargos.
Para ello, podrán tener en cuenta criterios como el número de plazas turísticas existentes, lo que permitirá adaptar el impuesto a la intensidad turística real de cada localidad.
Exenciones y garantías sociales
La norma contempla un amplio catálogo de exenciones, entre las que se incluyen las estancias de personas menores de edad, las vinculadas a programas sociales, motivos de salud, estudios, situaciones de discapacidad o dependencia, así como aquellas derivadas de causas de fuerza mayor.
Más autonomía fiscal para los ayuntamientos
El nuevo impuesto refuerza el papel de los ayuntamientos, que asumirán las competencias de gestión, inspección, recaudación y revisión del tributo. Para ello, será necesaria la modificación de la Norma Foral de Haciendas Locales, integrando este nuevo impuesto en el sistema tributario local de Álava.
Una vez aprobada la Norma Foral, los municipios dispondrán de un plazo de seis meses para aprobar sus ordenanzas fiscales si deciden implantar el impuesto.


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